NOS GUSTA EL PERFECCIONISMO

RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS COMPLEJOS QUE OTROS NO HAN PODIDO AFRONTAR O RESOLVER

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27-8-2021 BIDEN, LA ESFINGE

He visto en la CNN las tres últimas intervenciones de Biden informando sobre lo que está sucediendo en la evacuación en el aeropuerto de Kabul.

 

Quiero expresar todos mis respetos a Biden que a su edad está afrontando los problemas terribles que amenazan nuestra forma de vida. Pero dicho esto, también algo me inquieta profundamente. Su cuerpo ha perdido agilidad. Se mueve con lentitud. Pasos muy medidos. Semblante hierático. Como una esfinge.

 

¿Representa hoy Biden la imagen de los EEUU en esta hora tan aciaga? Seguramente no es el representante ideal de una nación que ha liderado el mundo a lo largo de muchas décadas. Es más bien la imagen viva de una decadencia y de una impotencia frente a unos acontecimientos que amenazan con desbordarle.

 

Ya sé que el presidente actúa y decide en función de lo que sus asesores en el ámbito civil y militar le informan y aconsejan. Y que la actual política en Afganistán es la resultante de decisiones que adoptaron ya otros presidentes.

Pero ello no es incompatible con la sensación de fuerza, de liderazgo, de dinamismo, de seguridad  que el presidente debe ofrecer a sus ciudadanos. De una forma u otra, con sus sombras y sus luces, Trump generaba una sensación semejante. Biden, no.

 

A lo mejor Kamala Harris, la vicepresidenta, tendrá que hacer algún gesto en un próximo futuro.

 

Veremos.

 

27 de agosto de 2021

27-8-2021 "JUNK BONDS"

Los «bonos basura» Otra vez. Es evidente que si los títulos del Estado, no ofrecen remuneración alguna, los inversores tengan que encontrar otros activos que les ofrezcan una mínima rentabilidad. Y esto vale tanto para los prudentes Fondos de Pensiones como para los arriesgados  “Hedge Funds”. Porque los primeros han de asegurar las rentas de los pensionistas futuros y además sufragar los gastos corrientes de estructura. Y conseguirlo sin asumir un riesgo es una tarea imposible. La deuda de los Estados solventes, precisamente porque cuenta con todas las garantías, no ofrece compensación alguna y cuando se persigue el obtener unos intereses que permitan una mínima remuneración, se empieza entonces a hablar de riesgo. Y el riesgo, mayor o menor, significa claramente que puedes perder el capital invertido.

 

Aunque en muchas ocasiones ello no se valore adecuadamente, – una especie de espejismo- es indudable que la mayor o menor rentabilidad es directamente proporcional al riesgo de pérdida de la inversión . Cuando mayor es la remuneración, mayor será el peligro de que desaparezca el dinero invertido. Elemental sí, pero se olvida con frecuencia.

 

Y así ha vuelto de nuevo el ya histórico “bono basura” o “junk bonds” que protagonizaron algunas muy sonadas crisis en los Estados Unidos. El “bono” asociado ahora a la figura de los “SPACs,” creados hace poco y de los que hablaremos algún día.

 

Como existe una gran liquidez en el sistema y las empresas muy solventes se pueden financiar a costes mínimos, ha vuelto con fuerza el mercado de bonos emitidos por empresas que ofrecen intereses del 4 o 5 por ciento a los inversores ávidos por acceder a estas rentabilidades, marginando la cuestión de la seguridad.

 

Y se han producido ya los primeros avisos. El riesgo de que pueda generarse un colapso en la deuda de esta naturaleza si la coyuntura pierde fuerza.

 

La historia se repite. ¿Inevitable?

Pues así parece.

 

27 de agosto de 2021

22-8-2021 LOTERIAS

Acabo de leer en los periódicos que Loterías del Estado es la empresa pública más rentable. Ha ganado en 2020 más de 1400 millones de Euros. Y además con una gran diferencia sobre otras empresas públicas como Aena, que perdió dinero o Red Eléctrica que mantiene las estructuras que reparten la energía eléctrica por todo el país.

 

Olvidaba también que a los beneficios de Loterías se añade el 20 por ciento que el Estado cobra a los ganadores de los décimos en los distintos sorteos que se celebran. Con ello las ganancias del padre Estado siguen aumentando.

 

Bien, de alegría por la “buena nueva”,ninguna. No es una buena noticia. Que la empresa pública más rentable sea precisamente el juego de azar, nos genera la pregunta de si en España lo único que da dinero de verdad es el juego. A nivel de cifras, así desnudas, esto es así.

 

Pero hay más. El Estado es el gran monopolista del juego. Ciertamente existen otras empresas privadas en el sector, pero creo que Loterías las aventaja claramente. El Estado es el que ordena el sector y es además su principal competidor.

 

Y lo curioso, si es que realmente podemos llamarlo así, es que el Estado habiendo privatizado servicios esenciales como son las empresas productoras y distribuidoras de electricidad, se ha abstenido de privatizar la lotería, cuando muchas razones para mantener su carácter público,- así objetivamente-, no existen. ¿La lotería es un servicio público? No. Por supuesto.  Lo contrario a la esencia, a la naturaleza de un servicio público.

 

Quizá podrá argumentarse que lo de las Loterías es un asunto cultural y que tiene poco que ver con la afición al juego. Es decir la lotería de Navidad, la del Niño y las que se celebran periódicamente tienen poco que ver con la adicción o el vicio a apostar por un número determinado. Y mucho más con la ilusión , -vana en la mayor parte de los casos-,que la fortuna alumbre la vida de algunos ciudadanos.

 

En cualquier caso si el Estado perdiera dinero en esta actividad con seguridad se habría planteado alternativas. Como que no es así, ¿Porqué vamos a preguntarnos si es ético o no el ganar dinero en estos quehaceres? ¿Y porqué preguntarnos también si no es censurable que lo haga el Estado?

Claro que no es ético y claro que es censurable que lo haga el Estado.

 

Pero esto de la ética tiene muchas lecturas. Y en cuanto a la censura, es el Estado quien tiene la ultima palabra.

 

22 de agosto de 2021

22-8-2021 SILENCIOS

Sí, presidente Sánchez. Tenias que haber salido ya. Y ahora es un poco tarde. Una de las virtudes que debe adornar al político es la de oportunidad. El saber estar y decir lo que es indispensable en el momento más propicio. Y te has quedado mudo, indiferente ante lo que está sucediendo en esta hora.

 

Presidente, tenias que haber hablado públicamente a los ciudadanos de los 106 muertos, compatriotas que han dejado su vida en Afganistán en estos últimos años. ¿Y porque no? De los 3.000 millones de euros que nos ha costado a los españoles la experiencia en este país. Que no es poco.

 

Sí, los ciudadanos merecen una explicación. Un balance de lo sucedido. ¿Fue un sacrificio inútil el de tantas vidas? ¿Un monumental error?¿ O valió la pena, el intento por salvar o mantener unos principios de libertad y democracia en esta remota región?

Las familias de los fallecidos merecen nuevamente el respeto, el  agradecimiento y el recuerdo en esta hora de reflexión y de final de viaje.

 

Claro que los americanos han llevado la iniciativa en todo lo que se hizo y en todo lo que ahora se está haciendo. Pero nosotros también estuvimos allí. Y no fuimos convidados de piedra. No podemos por ello callar, quedarnos mudos, olvidando que tuvimos también en Afganistán una breve pero intensa historia.

 

Algunos periodistas han subrayado estos días el inexplicable silencio de Sánchez y en cambio la diligente actuación de Macron, Draghi o Angela Merkel.

 

Mal, muy mal.

 

22 de agosto de 2021