NOS GUSTA EL PERFECCIONISMO

RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS COMPLEJOS QUE OTROS NO HAN PODIDO AFRONTAR O RESOLVER

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9-7-2021 LA PRESIÓN POLÍTICA

Es lo que dice el banco BBVA, en una publicación reciente. Concretamente del «riesgo de intervención política en la Banca», esto es del «intento del poder político de influir en la gobernanza de los Bancos.»

 

Bueno, no es ninguna novedad. El panorama ha cambiado en los últimos años de manera determinante. También para el ciudadano. El Banco ya ha dejado de ser el lugar donde el cliente podía confesarse, explicarle al director de la sucursal sus problemas y obtener un cierto grado de consejo o asesoramiento. Banco y cliente se miran hoy en día, con una cierta desconfianza. La reglamentación que afecta a las entidades de crédito las convierte en una especie fiscalizadores, de controladores de las operaciones que realizan los clientes. De espías. Ya se sabía por otra parte, que el Banco defiende en primer término sus propios intereses, por delante de los del cliente. En definitiva la cuenta de resultados es lo más importante. Pero esta percepción es hoy más acentuada que antaño. Y además el Estado está siempre al acecho. La cantidad enorme de normas que afectan a estas instituciones les han de generar forzosamente grandes dificultades en el desarrollo de su actividad. Se exige a la Banca que atienda las necesidades crediticias de las empresas, mayores o menores, y a la vez se exige también la máxima prudencia. Difícil encajar esta dicotomía y minimizar el riesgo.

 

Y naturalmente los bancos están asistiendo también al desarrollo de las plataformas digitales que alejan al cliente del histórico contacto con los ejecutivos bancarios. Todo se ha convertido en más impersonal, más frío, más aséptico.

 

El Estado, la Unión Europea, el Banco Central europeo, van a seguir tutelando muy de cerca a la banca. No quieren naturalmente que vuelva a ocurrir lo vivido en los años de la crisis que se inició con Lehman Brothers.

 

Pero este cambio ha llegado por supuesto a los clientes.

 

Y las incomodidades son manifiestas.

 

viernes, 9 de julio de 2021

9-8-2021 LAS CUENTAS DEL TRIBUNAL

No me cabe ninguna duda que el informe del Tribunal de Cuentas, del que tanto se ha hablado esta semana, es un documento serio. He accedido a fragmentos de este informe, de más de setecientas páginas ,-muy documentado-,y llego a esta conclusión.

 

Aunque en realidad no hacía falta que nos lo contara este Tribunal. Ya lo sabíamos. Ya lo habíamos vivido a lo largo de estos últimos años, en los que se estaba preparando aquí y allá, todo lo necesario para tener la máquina del «procès» suficientemente engrasada. Y evidentemente se utilizaron recursos públicos para ello. El dinero no salió de las carteras particulares de sus protagonistas. Partidas presupuestarias que se utilizaron de hecho para otros menesteres y ficciones contables con el objeto de disimular o esconder lo que por otra parte se decía y afirmaba públicamente. Preparando las llamadas estructuras de Estado.

 

Lo que sucede es que este «Tribunal de Cuentas» , es más un organismo censor, auditor de las cuentas públicas de las autonomías, que otra cosa. Y por tanto su función tendría que limitarse al análisis de lo que ha sucedido en la contabilidad de los entes públicos, establecer naturalmente sus conclusiones, pero sin extenderse al ámbito resolutivo o sancionador. Porque esta tarea es más propia de los juzgados, esto es de los «Tribunales de justicia», que estos sí son tribunales de verdad.

 

¿Qué hacer entonces,?. Pues la legislación también es clara en cuestiones semejantes. Se presenta una denuncia ante el Juzgado o a la Fiscalía en la medida en que si el dinero se ha distraído, se ha malversado, ello determina una prevaricación de funcionario o cargo público. A menos que los posibles investigados expresaran su sorpresa por ignorar el fin o el objetivo al que estaban sirviendo. Que no creo.

 

En el ámbito penal pueden solicitarse igualmente responsabilidades civiles derivadas de los delitos que hayan podido cometerse. Esta habría debido ser la via o el camino más idóneo para que se hiciera justicia en este asunto. Lo del Tribunal de Cuentas es una malformación en la arquitectura de nuestro sistema constitucional. Que encaja mal en el ámbito de la división de poderes.

 

Mientras tanto leo que la Generalitat va a arbitrar los recursos necesarios que cubran las fianzas que el Tribunal de Cuentas ha exigido a los responsables. Y leo también que algún consejero,- creo que el de Economía- ya ha dicho que el procedimiento que se ha arbitrado es impecable y perfectamente legal.

 

Como veis la ley,- la legalidad-, y la justicia, tienen lecturas e interpretaciones diversas. Algunas dificilmente digeribles.

 

La del Consejero de Economía por ejemplo.

 

viernes, 9 de julio de 2021

5-7-2021 TODO IGUAL

La verdad es que en la última semana, nada ha cambiado. Bueno ni en la última ni en las semanas o los días que le precedieron, cuando Sánchez anunció algo así como la buena nueva de los indultos. «Empezamos una nueva era» dijo. «Se abren las puertas del diálogo con Catalunya».

 

No sé si de verdad esta afirmación se la llegó a creer. Seguro que no. En cualquier caso había que soltarla. Animar al personal. A los muchos recalcitrantes que le decían que el experimento iba a servir de poco.

 

Pero el presidente estaba convencido que había que dar el paso. Para asegurarse su permanencia en la Moncloa hasta las elecciones. Ya sabía que el independentismo no iba a modificar la hoja de ruta. Pero claro, para ellos siempre mejor Sánchez que una vuelta al partido Popular. Una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace.

 

Y este es el guión. En Catalunya se seguirá exigiendo la amnistía. Un día tras otro. Y también el cambio del código penal, que permita el que los fugados puedan volver a sus casas sin mayor problema. Sin tener que presentarse ante la justicia. Las frases repetidas una y otra vez serán «fin de la represión, referéndum y la independencia.» La «mesa de diálogo» será otra cuestión redundante. Una mesa de diálogo que, como la anterior, no servirá de nada, pero que acredita que todos quieren hablar. Que nadie renuncia al diálogo civilizado.

 

Por tanto de nueva etapa, de nueva era en las relaciones con Catalunya, nada. Sánchez ya no ha vuelto a hablar de ello. Y en el Congreso se ha apresurado a lanzar el «nunca, nunca jamás» hablando del referendum que reclaman los independentistas.

 

«Pero si esto lo decía también Rajoy» decían algunos comentaristas. Ciertamente. Pero lo que dice la derecha tiene poca credibilidad en este país. Aunque diga lo mismo que la izquierda. Esto es así. La prensa está mayoritariamente dominada por la izquierda. Aunque sus propietarios sean de derechas. Curioso.

 

El verano pues, políticamente tranquilo. Todo igual. ¿De mal?. Os lo dejo, para que vosotros mismos decidais.

 

5 de julio de 2021

30-6-2021 PEDIR PERDÓN

Si comparamos la fractura social que ha supuesto el independentismo en Catalunya y los costes que ello ha entrañado para la economía, las cantidades que ahora se piden por parte del Tribunal de Cuentas a los políticos implicados, son una absoluta minucia.

Solamente considerando que el proceso que se ha vivido, supuso la huida de Catalunya de entidades históricas como la Caixa, además de cientos de empresas, el daño que se produjo fue inmenso. A nivel del PIB catalán podríamos estimar cifras de pérdidas del orden de los 20 o 25.000 millones de euros;  esto es del orden del 10 % del total.  Y seguro que me quedo corto.

 

Asumir que las actuaciones de los políticos, que han sido tremendamente perjudiciales para la economía del país, pueden llevarse a cabo sin que se produzca una reparación, supone dar carta de naturaleza y normalidad a que puedan generarse actuaciones semejantes.

 

Lo que sucedió en estos últimos años en Catalunya tiene unos responsables que algún día deberán rendir cuentas. Ya sé que me dirán que todo lo que hicieron fue por el bien de todos nosotros. Pero no es menos cierto que muchos políticos a lo largo de la historia fueron responsables de enormes tragedias, cuyo origen era, por supuesto, siempre el bien del pueblo.

 

Alguno o alguna de los participantes en los hechos de octubre del 2017 ya manifestó que la declaración de independencia tuvo un punto de “farol” y otros que se equivocaron en la estrategia. Pero ya sea por “farol” o error estratégico, resulta desolador, enormemente triste que no se haya pedido perdón a todos quienes hemos sufrido las consecuencias de esas desafortunadas políticas.

 

Y claro, esto sigue. Peor que con el COVID-19. En plena oscuridad, sin que se vea un atisbo de luz.

 

30 de junio de 2021