NOS GUSTA EL PERFECCIONISMO

RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS COMPLEJOS QUE OTROS NO HAN PODIDO AFRONTAR O RESOLVER

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3-4-2022 ECONOMÍA DE GUERRA

Bien, si no queréis llamarla así, ¿Cómo la llamamos? Incrementos descontrolados de precios, escasez de materias primas, tensiones en las cadenas de suministro, desajustes en la producción de los distintos sectores productivos. ¿Qué es sino? Y todo ello acompañado de una absoluta incapacidad de predecir el futuro. Mejor dicho, del futuro más próximo. Y digo «predicción». En estas horas se corresponde con la pregunta, ¿Cómo se acaba esta guerra? ¿Quién tiene capacidad de poner a las dos partes en la mesa de negociación y llegar a un acuerdo? ¿Biden, Erdogan, China? ¿Y cuándo podría producirse este desenlace? Porque mientras tanto seguimos en una economía de guerra. Esto es vivir en la anormalidad, en la provisionalidad, en el «entretanto».

 

Claro que preocupa que los precios y la inflación se disparen. Imposible evitarlo. Y aquí no vale la política económica o la actuación del Banco Central Europeo, aumentando por ejemplo el precio del dinero o reduciendo la masa monetaria en circulación. Tamañas medidas podrían ser aconsejables en una situación de normalidad. Pero en estos momentos una política restrictiva del BCE podría conducir a que miles de empresas, ya contaminadas por la Pandemia, sencillamente dejen de existir. El BCE tendrá que seguir procurando liquidez para no asfixiar la actividad de la iniciativa privada en esta hora tan difícil.

 

Y ahora, más quizá que nunca, hace falta la inteligencia, la valentía, la audacia y hasta el punto de astucia de la clase política. Todas estas cualidades o virtudes para reconducir esta invasión, esta inmerecida guerra, a un cese de hostilidades y a una paz, por precaria que sea.

 

Y también ahora mismo no sé, no me atrevo a apuntar qué ingredientes van a ser necesarios o indispensables para alumbrar un nuevo escenario de diálogo. Posiblemente nadie de los hoy implicados, tiene que perder en el empeño. Por muy culpable, por responsable que sea de lo que está sucediendo. No sé si éste es el precio que se tendrá que pagar para restaurar la perdida paz.

 

Pero aun así, si esta fuera la contribución, habrá que pasar página de este episodio negro de la historia, esperando que algún día se salden las cuentas con los protagonistas e impulsores de esta tragedia, de la tremenda pérdida de vidas inocentes causada, que es en definitiva lo que importa.

 

«Algún día.» Esto es algún día. Aunque no sepamos cuándo. Porque el tiempo acostumbra a veces a empañar o borrar los peores recuerdos.

 

3 de abril de 2022

20-3-2022 SALTO AL VACÍO

Ayer nos desayunamos con la noticia que Marruecos confirmaba la misiva del Estado español, reconociendo de facto la soberanía de Marruecos sobre el Sahara. Y hoy por la noche nos enteramos que el gobierno de Argelia, muy molesto con esta que llama “traición” ha llamado a su embajador en Madrid a consultas.

 

La cuestión no era fácil de abordar. ¿Pero era tan urgente? Mantener la falta de diálogo con Marruecos que se ha venido perpetuando  en estos últimos tiempos, o buscar una salida, una fórmula que permitiera iniciar una nueva etapa, aunque ello entrañara también riesgos importantes en otros ámbitos.

 

La fórmula elegida ha sido la del cambio de actitud sobre el Sahara. Con ello el gobierno piensa dejar atrás los episodios de tensión vividos en Ceuta y Melilla. Por una temporada que se espera sea larga. La contrapartida marroquí al gesto del ejecutivo español.

 

Pero en el tablero había, hay más interlocutores.  El pueblo saharaui y Argelia. Y este país, primer suministrador de gas a la península. ¿Donde se asume un mayor riesgo? ¿Que es prioritario? ¿Elegir entre Marruecos o Argelia?

 

La verdad es que España necesita tanto la tranquilidad y el orden en Ceuta y Melilla como la continuidad en el suministro de gas.

Y Sánchez ha tratado de asegurar la primera opción. Considerando que pese a que se sienta contrariada, Argelia no podrá prescindir de los ingresos que produce el gas.

 

Puede que ésta sea la percepción adecuada. Lo que sucede es que en tiempos tan revueltos, lo lógico, lo razonable a veces no existe.

 

En realidad nuestra posición es semejante a la de Alemania. Ellos con el gas ruso y nosotros con el que nos viene de Argelia.

Y no tenemos recambio a la vista.

 

¿No podíamos haber esperado tiempos más propicios?

 

¿Salto al vacío?

 

20 de marzo de 2022

20-3-2022 ALGO DIABÓLICO

Ya sé que se ha hablado de ello. Pero quiero insistir. Porque de hecho Europa está financiando a Putin la guerra de Ucrania. El suministro de gas sigue fluyendo sin interrupción hacia Alemania y diariamente Rusia sigue ingresando cientos de millones de euros por esta venta. Suficientes para financiar la llamada “operación especial”. ¿Es que podemos asistir a un mayor contrasentido?

 

Y lo grave de todo ello es que no podemos hacer nada. No hay otro camino a seguir por el momento. Y todos los interlocutores en el conflicto lo saben. ¿A quien endosamos las responsabilidades, las culpas de todo ello? A Merkel, a Schröder que aceptó un cargo representativo en Gazpzom? ¿A la política de distensión con el Este que inició Willi Brandt?

 

Estoy muy convencido que unos y otros esperaban, deseaban iniciar una nueva era de relaciones mutuas. Gorbatschow primero y Yeltsin después, fueron los máximos exponentes del cambio en la antigua URSS.

 

Pero ochenta años de tinieblas, de oscuridad no desaparecen tan pronto. Los asaltos a la democracia prevalecen sin grandes dificultades ante una masa que ha vivido sometida durante décadas.

 

Y a pesar de todo creo que tendremos que seguir apostando por una relación civilizada con nuestro gran vecino del Este. Mejor pronto que tarde. Volver a lo que fue el telón de acero, cuando no hay ideología que lo ampare, es un absurdo.

 

Aunque por el momento, mientras las hostilidades en Ucrania no cesen, seguimos en una situación de volatilidad total.

 

Si, repito. ¿no resulta diabólico que la guerra atroz a la que estamos  asistiendo sea financiada por quienes defienden y apoyan, también con armas, la independencia de este país?

 

Sin duda.

 

20 de marzo de 2022

20-3-2022 LO QUE TENEMOS

Imagino estaréis de acuerdo conmigo que si el rey Juan Carlos se hubiera ido a ver al de Marruecos para intentar solventar la última crisis, posiblemente los resultados habrían sido positivos.

 

Esto lo hizo el rey en otras ocasiones durante todos estos años en los que los problemas y las incidencias con Marruecos han sido bastante frecuentes. Y no salió mal. Lo que sucede ahora es que no hay interlocutor al suficiente nivel que genere también la necesaria credibilidad en algunos frentes para abordar los problemas que tenemos.

 

Esta credibilidad no la tiene tampoco Felipe VI. Imagino que el rey Mohamed puede reprocharle el que haya permitido a su padre abandonar España. Para este género  de relaciones, negociaciones o componendas, -como queráis llamarle- el rey emérito prestó unos grandes servicios al país. Servicios que tenían por supuesto que haberse puesto en valor a la hora de forzar su salida. Lo he escrito aquí más de una vez.

 

Pero es que además, después de lo sucedido con la fiscalía y el resultado de las investigaciones  llevadas a cabo,  se puede llegar a la conclusión que nos hubiéramos podido haber ahorrado el relato de unos y otros en torno a las llamémosle, andanzas del rey.

 

Que ahora Juan Carlos no quiera volver, es de lo más comprensible. Y no nos beneficia en absoluto. A la propia  marca España.

 

Pero es lo que tenemos. Y así nos va.

 

20 de marzo de 2022