NOS GUSTA EL PERFECCIONISMO

RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS COMPLEJOS QUE OTROS NO HAN PODIDO AFRONTAR O RESOLVER

NOTICIAS

11-2-2022 BRUFAU, FAINÉ

Naturalmente quien tiene poder en una compañía quiere mantenerlo. ¿A toda costa? Bueno ahí está el problema. Esto es, el equilibrio, difícil, a veces imposible, entre los accionistas y los administradores. Con los administradores sucede que si están muchos años en el cargo, llegan a la conclusión que son los propietarios de la empresa. Y por otra parte los accionistas a veces pretenden tener más influencia que lo que su paquete de acciones les pueda dispensar. Así con un discreto veinte por ciento quieren mandar como si tuvieran el cien, pero ahorrándose tener que comprar las acciones a los demás accionistas.

 

Con Repsol puede haber pasado algo semejante. Ante un ataque de un accionista minoritario que quiere hacerse con el poder,- léase Luis del Rivero-, Brufau y Fainé, que son quienes de hecho mandan, reaccionan. Brufau como administrador de la petrolera, se supone, ha de mantener una exquisita neutralidad. El administrador, no se olvide, es un fiduciario un servidor de los accionistas. De todos. Y el accionista,- La Caixa/Fainé-, también ha de mantener un exquisito cuidado en no influenciar al administrador en cuestiones que afectan al control de la compañía.

Y claro, tampoco se puede utilizar el dinero de la empresa, que es de los accionistas, para defender alguna posición

Y esto es lo que puede haber sucedido.

Bien, los tribunales tienen la última palabra. La Audiencia vuelve a la carga en este asunto que sigue el rastro de Villarejo.

 

viernes, 11 de febrero de 2022

30-1-2022 UN ERROR

Sí, creo que los alemanes se equivocaron. Angela Merkel abandonó demasiado pronto la tutela de los combustibles fósiles para abrazar las energías alternativas. Tomaron la decisión de clausurar en pocos años las centrales nucleares y ahora ya no hay posibilidad de volver a revertir esta medida. Con el carbón llevan años despidiéndose y cerrando las principales cuencas mineras. Todos sus esfuerzos han venido dirigidos al incremento de las instalaciones eólicas y solares. En un país con una metereología complicada y con un sol que calienta poco. La apuesta se ha hecho con el gran objetivo de combatir el cambio climático. Un cambio que se estima inexorable. Y que piensan que pueden combatir con la sustitución de las viejas fuentes de energía. Y ganar. Porque si no se va a ganar, uno puede muy bien preguntarse para qué va a valer tanto esfuerzo y tanta inversión. En un país además minúsculo si lo comparamos con China, Rusia o la India.

 

Y queda por supuesto el gas. El gas no es energía verde, aunque pueda parecerlo, por ser más limpia que el carbón o el fuel. Y con el gas Alemania se ha convertido en dependiente de su gran vecino del Este. Ha pasado o está pasando, de una economía basada en unas fuentes de energía sucias, pero propias, a otras en las que la política va a tener bastante que ver. No va a ser posible que la economía industrial germana se sustente en su totalidad con el sol y el viento y forzosamente tendrá que volver la vista a otras fuentes tradicionales incluyendo la puesta en marcha del Nordstream 2, la conducción que transporta el gas desde las frías regiones rusas cercanas al Polo a la costa alemana. Schröder,el que fue canciller socialista del Gobierno hace unos años, convertido en asesor de Gazprom, ha sido uno de los artífices del proyecto.

 

Lo que está sucediendo en Alemania en este ámbito,- que podría interpretarse como una avanzada de lo que debería ser en un futuro para otros países,- genera unas dudas muy notables. Los franceses ya han dicho que no. Que la energía nuclear no se toca. Y este puede ser el principio de una evolución en esta revolución verde que parecía imparable.

 

Porque, además ¿Vamos realmente a poder dominar los designios de la naturaleza?

 

Ya me direis.

 

domingo, 30 de enero de 2022

30-1-2022 SI Y NO

Estamos discutiendo día a día, en este comienzo de año, si hemos crecido en 2021 mucho o poco. El gobierno, naturalmente, insiste una y otra vez, que ya hemos dejado atrás la crisis y que en el pasado ejercicio se ha producido una creación de empleo, como nunca la habíamos vivido. Los periódicos a toda columna hablan de las cifras de crecimiento de los últimos meses, pero a continuación, transcurridos dos o tres días, anuncian que el crecimiento ha sido solo del 5%, cuando el gobierno esperaba un porcentaje que casi llegaba al 7%.

 

Bueno, la realidad es que en el año fatídico de 2020, en el que todos nos quedamos en casa, perdimos más del 10% de PIB. Seguramente un 12 o 13%, porque yo, – ya me perdonareis- hago como Churchill que solamente se creía las estadísticas propias. Se perdió un cifra semejante sencillamente porque la máquina de la economía se paró. Y en España incidiendo en los sectores más sensibles, que albergan un porcentaje muy importante de la creación de riqueza. Por ejemplo el turismo, el comercio, los servicios.

 

¿Y que ha sucedido en 2021? Pues que la recuperación no se ha producido con la fuerza suficiente dadas las pérdidas sufridas. ¿Turismo?. Pues sigue sin llegar con las cifras a las que estábamos acostumbrados. No hemos alcanzado ni la mitad de lo que conseguíamos antes. Y si el turismo sigue sin despegar, o bien hemos de cubrir esta falta de ingresos con otras actividades, o no podemos presumir que hemos dejado la crisis más severa, atrás.

 

Además muchas empresas están aún con respiración asistida. Préstamos y lo que llegue de subvenciones. Y también con la prohibición, en su caso, de llevar los libros al juzgado. Una situación de provisionalidad. A la espera de que los demonios se lleven al Omicron de manera definitiva. Que a día de hoy, últimos de enero, no está tan claro.

 

«Sí y no», como titulo esta nota apresurada, al filo de lo que se lee en los periódicos. Posiblemente a final de año lleguemos a un aumento del PIB de un 4 o 5%. Sería una cifra aceptable. Pero aún así, solamente habríamos recuperado lo perdido en el año del Covid o de la «Gripe China». Que ya no nos acordamos del origen.

 

Y bueno es recordarlo, porque a veces, demasiadas veces, la memoria es muy corta.

 

domingo, 30 de enero de 2022

23-1-2022 LA FRAGATA

Aunque se haya publicado una y otra vez, la verdad es que no pintamos nada. Ciertamente somos socios de la OTAN, pero nuestra influencia es escasa, mínima. Aunque Sánchez haga creer al pueblo lo contrario, con una muy estudiada aparición televisiva, saludando la partida de una fragata española hacia el lugar del conflicto. Aquí quienes tienen la última palabra, en este espinoso asunto,- Ucrania- son como siempre, o casi siempre, los EE.UU y de algún modo,-menor- la Unión Europea, Alemania y Francia. Nosotros estamos como de relleno. Por mucho que el presidente se esfuerce en edulcorar la realidad.

 

Y puedo equivocarme. Como en otras ocasiones. Pero insistiré. La alternativa en esta región, un tanto lejana, de la Europa del Este, la veo con lo que está sucediendo, de esta manera: Rusia va a reconocer a la zona del Donbass como independiente de Ucrania y va a situar allí unas bases militares. Por tanto no va a invadir el resto del pais. Y los aliados, la OTAN, no van a incorporar como miembros de la organización a Ucrania y Georgia. Para la Unión Europea esta será una salida asumible. El gas ruso continuará fluyendo hacia Alemania y el «nordstream» , el nuevo gasoducto que une directamente este país con las heladas planicies rusas, se pondrá en funcionamiento. La dependencia de esta preciada fuente de energía estará asegurada por bastantes años. A cambio la UE tendrá que medir muy bien sus palabras y sus actuaciones hacia el gran vecino del Este.

 

Y así son las cosas. ¿ Un nuevo telón de acero?. Pues no exactamente. Aunque se le parezca. En la época de la guerra fría lo fundamental era la contienda entre dos ideologías. Comunismo y capitalismo. En la actualidad y después de la desaparición del comunismo, como se entendía en aquella época, el contorno ideológico ha desaparecido y en cambio el principio de las zonas de influencia en Europa, tal como ha sucedido a lo largo de los siglos ha vuelto a aparecer.

 

Putin le ha dicho a los occidentales. No toqueis a Ucrania. Ucrania es mía.

 

Y los occidentales se lo están pensando.

 

23 de enero de 2022